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Un seguro de vida es un contrato con una compañía aseguradora que indemniza con la cantidad de dinero acordada a quienes tú decidas si se cumple lo acordado en la póliza. Por ejemplo, si mueres, tus hijos podrán recibir un capital para seguir viviendo y estudiando. O también, si tú tienes un accidente o una enfermedad grave que te impida trabajar, el seguro de vida con invalidez podría indemnizarte para que pudieras mantenerte y pagar tus cuidados.

¿Por cuánto dinero hacer el seguro de vida?

Por lo que quieras, aunque, lógicamente, la prima que pagues estará en función del capital que contrates. Lo recomendable es que el seguro ofrezca, al menos, un importe de cinco veces el salario bruto anual del asegurado o de la cantidad que necesita una familia para vivir durante cinco años, que es el tiempo que suele pasar hasta que la economía se recupera tras una pérdida repentina.

¿Es obligatorio tener un seguro de vida para que nos den una hipoteca?

No. Ahora bien, el que presta el dinero puede querer asegurarse de que cobrará la deuda incluso aunque a ti te pase algo. Por eso puede decirte que no te concede la hipoteca a menos que tengas un seguro de vida.

¿Tengo que contratar mi seguro de vida con el banco?

Rotundamente no, de ninguna manera el banco que da el crédito hipotecario puede pedirte que contrates tu seguro con su entidad. Lo dice la ley. Tienes derecho a hacer tu seguro de vida con quien más te convenga.

¿Hay que hacerse un seguro de vida para un préstamo personal?

No. Pero es conveniente. Cuando uno asume compromisos de pago tiene que prever qué pasaría si no pudiera hacer frente a la devolución del dinero. ¿A quién le caería la deuda si el endeudado fallece o si no puede trabajar?

¿Quién necesita un seguro de vida?

Todo el mundo. Todos los que tienen obligaciones de pago por hipotecas, por financiación del coche o de lo que sea; quienes tienen pareja, hijos o personas a su cargo que dependan de sus ingresos como fuente única o complementaria; quienes estén solos y deseen garantizarse su manutención y cuidados en caso de invalidez.

¿El seguro de vida se hace para uno mismo?

No necesariamente, también se puede hacer para otro. En un seguro hay varias figuras:

  • El tomador: quien firma el contrato y asume las obligaciones de pago.
  • El asegurado: es la persona a la que protege el seguro.
  • El beneficiario: es quien recibirá la indemnización si se produce el siniestro.

Por ejemplo, una mujer paga un seguro de vida para su marido porque quiere proteger el futuro de sus hijos si a él le pasa algo. Ella es la tomadora, él el asegurado y los hijos los beneficiarios.

El tomador, el asegurado y el beneficiario también pueden ser la misma persona. Sería el caso en el que la mujer del ejemplo se pagara un seguro de vida con invalidez para sí misma y sufriera un problema grave que la llevara a cobrar el capital contratado.

¿Es necesario nombrar beneficiarios al contratar un seguro?

No necesariamente, aunque conviene, porque así se ahorran trámites y la compañía paga a los que figuren en el contrato sin más. De lo contrario, lo cobrarán los herederos legales del asegurado, pero tendrán que presentar una designación de herederos hecha por un notario, una copia autorizada del testamento y liquidar previamente el impuesto de sucesiones.

¿A quién hay que poner como beneficiario en el seguro de vida?

A quien te dé la gana: a una amiga o a una oenegé. Puedes elegir libremente a quien quieras, a uno o varios beneficiarios y con iguales o distintos porcentajes. Lo normal es que, si tienes hijos, quieras asegurar su futuro y los nombres expresamente en el contrato del seguro, o a tu pareja. Pero si no los designas, la indemnización irá a parar a tus herederos legales. En ningún caso se perderá si se cumplen las condiciones.

Cuando se tiene mucho dinero… ¿para qué un seguro?

El seguro es inembargable, o sea, es mejor que una herencia en metálico, porque nadie puede quitárselo a los beneficiarios por más deudas que tuviera el titular o más hijos secreteos que aparecieran.

¿Conviene contratar también la invalidez?

Es esencial. El seguro de vida protege a las personas que tú quieres, pero el de invalidez cuida de ti mismo. Un seguro de vida permite que los beneficiarios, en caso de que tú faltes, cobren un capital que les permita seguir viviendo y hacer frente a los pagos de hipoteca, deudas, etc. El seguro de invalidez te garantiza a ti que, si por cualquier causa no puedes valerte por ti mismo, tendrás un capital para ti y para pagar a quien te cuide.

¿Cualquiera puede hacerse un seguro de vida?

No. O, mejor dicho, es posible que cualquiera pueda hacérselo, pero igual no le sirve para nada. Los seguros de vida tienen exclusiones, como que el asegurado tuviera ya una enfermedad terminal cuando lo contrató, que lo hiciera justo antes de suicidarse, que falleciera en una guerra… Antes de firmar una póliza hay que leerse las condiciones.

¿Por qué hay que rellenar un cuestionario de salud?

Las compañías aseguradoras quieren evitar los engaños. Si existe una enfermedad grave, no es el momento de contratar un seguro: había que haberlo hecho antes. En el cuestionario de salud indicamos qué enfermedades tenemos y cuáles son nuestros hábitos de vida. Si el riesgo es elevado, la compañía no nos asegurará o bien no indemnizará si se demuestra que hemos mentido.

¿Es obligatorio hacerse una revisión médica?

No suele serlo, pero depende de la edad, del estado de salud y del capital que se quiera contratar. En algunos casos, antes de firmar la póliza, la compañía de seguros puede pedir al asegurado que se someta a una revisión médica en uno de sus centros concertados para ver cómo se encuentra.

¿Cuándo acaba el seguro de vida?

Cuando se indica en la póliza, normalmente a los 70 o 75 años. Y también, claro, si el seguro cumple el objeto para el que se ha contratado, es decir, una vez que indemniza por muerte o invalidez del asegurado.

¿Se pueden contratar varios seguros de vida?

Sí, todos los que uno quiera. Y también hacerse uno el padre y otro la madre en una misma familia. En caso de fallecimiento o invalidez, los beneficiarios cobrarán por todos los seguros que tuviera el asegurado en vigor. No son excluyentes, sino que suman.

¿El seguro de vida puede cubrir a varias personas?

No, solo a una, al asegurado. Es decir, en el caso de una familia con niños, el padre debería tener un seguro de vida y la madre otro para dejar totalmente cubiertos a sus hijos.

Si una persona no tiene ingresos, ¿para qué hacerse un seguro de vida?

No tiene nada que ver que no tenga ingresos. Un ejemplo frecuente es el de la mujer que se ocupa del hogar y los hijos sin que nadie le pague un sueldo ni cotice por ella a la Seguridad Social, pero eso no significa que no desempeñe un gran trabajo no remunerado. Si faltara, contratar a las personas que hagan sus funciones resultaría muy costoso. Eso quedaría cubierto con la indemnización de un seguro de vida.

¿Un seguro de vida es lo mismo que un seguro de decesos?

No. El seguro de vida indemniza a los beneficiarios en caso de muerte del asegurado o indemniza al propio asegurado si tiene contratada también la invalidez, mientras que el seguro de decesos se ocupa solo de pagar los gastos de defunción.

¿Un seguro de vida con invalidez es lo mismo que uno de incapacidad?

No. Son productos diferentes.

  • Los seguros de vida pagan el capital acordado a los beneficiarios si el asegurado muere.
  • Los seguros de vida que incluyen la invalidez son como los anteriores, pero añaden la indemnización al asegurado si sufre una invalidez permanente que le impida trabajar.
  • Los seguros para enfermedades graves pagan una cantidad si el asegurado padece una enfermedad detallada en su póliza.
  • Los seguros de incapacidad laboral temporal o seguros de ILT permiten a un asegurado de baja percibir una prestación durante su recuperación. Se contratan sobre todo para los autónomos y profesionales que, aunque estén percibiendo una prestación de la Seguridad Social, no resulta suficiente y necesitan complementarla.

¿El seguro de vida desgrava?

Solo si está vinculado a un préstamo hipotecario para la vivienda habitual y siempre que la adquisición de la casa sea anterior a 2013 y que el beneficiario del seguro sea el banco.

¿Cómo tributan las indemnizaciones de los seguros de vida?

Cuando el tomador del seguro de vida es el beneficiario, tributa por el IRPF. Si el tomador y el beneficiario son diferentes, tributa por el impuesto de sucesiones. En este caso, cuando el beneficiario es la pareja y había sociedad de gananciales, la mitad de la prestación del seguro se liquida como IRPF y la otra mitad como impuesto de sucesiones. Cuando se trata de invalidez, tributa por el IRPF si el tomador es el beneficiario; si es diferente, tributa como donaciones.

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